Existen un número de características que hacen especiales a las Empresas Familiares, que las destacan y hacen diferentes de otros modelos de empresas, y que en muchos sentidos hace que destaquen respecto de aquellas.

En el campo de las Empresas Familiares existe una construcción doctrinal llamada la “teoría de sistemas”, que explica las particularidades de las relaciones que existen en una Empresa Familiar. En esta teoría existen tres grandes sistemas, la Propiedad, la Familia y la Empresa, y representando estos sistemas como círculos es fácil ver las distintas combinaciones e interacciones que pueden generarse.

Es característico de las Empresas Familiares la integración de estos tres círculos, jugando con los distintos roles que la intersección de unos con otros produce, como la de ser familiar y trabajar en la empresa y no tener nada de la propiedad, o aún teniendo la propiedad y ser familiar, no acceder a la dirección o gerencia de la misma.

En las demás empresas (no familiares) no encontramos esta trilogía, por tanto la dinámica es completamente distinta, en algún sentido menos compleja. Pero justamente el elemento Familia es el gran distintivo, y es el que hace que las Empresas Familiares tengan otros objetivos y otras características.

Los dos grandes objetivos de las Empresas Familiares son: mantener en manos de la familia el control de la empresa, y traspasar la empresa a las generaciones venideras.

  • El deseo de mantener el control de la empresa en manos de la familia afecta las estructuras de propiedad de la empresas, por lo general haciendo que la propiedad de la empresa familiar esté más concentrada, limitándose a familiares y evitando su atomización en manos de terceros.
  • La intención de que la empresa continúe con la siguiente generación es la razón de por qué las empresas familiares son estadísticamente más longevas.

Por lo mencionado es que las Empresas Familiares se suelen dotar de ciertas características:

  • Menor riesgo: las empresas familiares suelen ser más reticentes al riesgo, optando por estrategias que les brinden mayor seguridad, aun cuando ello signifique una menor rentabilidad.
  • Menor nivel de endeudamiento: siendo conexa con la anterior, ha demostrado ser un factor común entre las empresas que están siendo menos afectadas por la crisis del Covid-19, y por tanto una ventaja respecto de las demás empresas.
  • Importancia de la sucesión: la sucesión de la empresa en manos de la siguiente generación familiar es un punto clave de los planes estratégicos en las empresas familiares, su correcta planificación incide directamente en la probabilidad de éxito de la empresa.
  • Racionalidad intergeneracional: la toma de decisiones en las empresas familiares tiende a madurar y enriquecerse con la incorporación de nuevas generaciones, siempre que la misma se realice en el marco de un proceso de relevo generacional que guíe esa incorporación.
  • Dos ámbitos de toma de decisiones: a su vez, las decisiones a tomar tienen dos naturalezas, las principalmente familiares y las principalmente de empresa, por ello ocurre que se acaban formando dos ámbitos para debatir unos y otros temas.

Conclusión:

Las Empresas Familiares destacan de entre las demás por la especial dinámica que surge del contacto de tres ámbitos: la Familia, la Propiedad y la Empresa. Estos otorgan a la Empresa Familiar unos objetivos y características específicos que conviene conocer para poder aprovechar.

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